viernes, 17 de diciembre de 2010
Una Navidad particular
Yo no sé si antes había hablado de la Navidad, siento que lo he reflexionado mucho y últimamente me ha tocado ver actitudes, en los demás y en mi misma, que me hicieron pensar: "¿qué es realmente la navidad para mi?"...
Cuando era pequeña, consistía en compras, en el estreno (que para mi era una experiencia calamitosa), en las tradiciones, las hallacas, las bebidas, el niño Jesús...
Pero una vez que me hice adulta comencé a cuestionarme, ¿y eso que tanto invocamos, de la paz y el amor, la armonía... eso que tanto pedimos, como prosperidad, felicidad... en dónde queda?
Estas navidades han estado empañadas por las circunstancias que dejaron las lluvias, y me asombro de ver que en un mes donde más predicamos la paz y la solidaridad, es lo que menos manifestamos, muy poca gente desea apoyar a los damnificados. Y ni qué contar de ese agite desenfrenado de compras desmedidas, donde creo yo, queda muy poca satisfacción, sólo cansancio...
Pareciera que en cuanto despunta el nuevo año, se pierden las intenciones, o como que la rutina nos avasalla de tal manera que perdemos ese norte de buena voluntad que nos abriga en la época decembrina...
En días pasados un amigo me decía "yo no voy a esa fiesta porque estoy cansado de tanta hipocresía durante el año y luego en diciembre me quieren hacer buena cara"...
Y fue muy contundente con esta afirmación... Pero realmente de qué nos quejamos de cómo nos tratan o de como tratamos?...
Porque si me afecta la hipocresía es porque conozco en que consiste...
Y veo y reconozco que nuestro enfoque no es precisamente el de cambiar, es decir, lanzamos nuestros deseos e intenciones pero con muy poca responsabilidad ni verdadero propósito de cambiar, porque esa felicidad está en mi, esa armonía debe prevalecer en mi, esa paz debe reinar en mi... Entretanto, se trata sólo de un anhelo abstracto donde no existe compromiso alguno de mi parte....
Y así fue como me cansé de desear, de hacer intenciones sin estar comprometida al cambio, pero si mantengo una fe y una intención profunda de que la conciencia de las almas se ilumine, de que más que propósitos, concretemos acciones y manifestemos nuevas actitudes, para que eso que tanto esperamos sea no sólo esperanza sino la búsqueda de todo aquello que sabemos posible para nuestro bien y el de los que nos rodean.
Que tal? feliz navidad, que tus deseos sean intenciones de verdadero cambio y transformación y que el nuevo año, Dios nos ilumine y nos guíe a cultivar la sabiduría y la certeza de manera permanente en nuestros corazones..
Feliz Navidad...
Luisa M. Ravelo
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