Debemos ser conscientes y agradecer a nuestros padres, por el don de la vida, por sus enseñanzas, por lo que nos dieron, incluso por lo que no nos dieron... todas esas experiencias sentaron las bases de nuestra personalidad.
Hablando con mi hermana, ella me proponía que hiciéramos un negocio juntas, y entre otras cosas me decía: "claro, que yo primero voy a conseguir un trabajito, para ayudarte y cualquier día nos arriesgamos y nos vamos por ahí a ver cómo nos va..."
Negocio?, Emprender?, Arriesgarse? Esas palabras no existen en nuestro diccionario familiar.
Y revisando los hechos, nos percatamos que había una actitud muy marcada en nuestra familia, donde esas actitudes hacia el logro no las había. O creía yo que no las había porque no se parecían en nada al patrón exitista que marcaba la sociedad.
En principio, mi padre, a quien nosotras admiramos por lo que logró como persona, nos dió muchos principios, muchos valores, nos enseñó el valor del trabajo, pero nunca emprendió nada para si, y por su parte mi madre, sumisa al esquema de la mujer obediente del esposo, nunca tuvo motivación para hacer nada que no fuese esperar la provisión del marido....
Y digo yo, ¿no es suficiente empresa levantar una familia?, sobre todo por mi padre, que se crió practicamente solo y tuvo la visión suficiente para formar la familia que no tuvo, con bases sólidas y que hoy son valores que tenemos como norte.
Así que en este mundo donde nos mal acostumbramos al éxito basado en logros que mostrar, nosotros (mi familia y yo) "no somos nada", unos pobres diablos... Y me parece injusto porque nuestra sociedad tiende a valorar a los niños de buenas notas, a las niñas bien portadas, a la gente de modales impecables, a los que han hecho carrera universitaria, preferiblemente graduado con honores, a los que han comprado carro, casa, a los que tienen hijos, a los que tienen pareja, a los que han viajado a los que hacen de todo, así lo hagan torpemente pero el caso es que hagas muchas cosas para demostrar que "vales"....
Pero nos hemos preguntado si esto es aplicable para todos los seres humanos?, será que todos absolutamente todos encajamos en esta fórmula?
Yo particularmente no: nunca saqué buenas notas sino cuando me provocó, no me gusta estudiar, pero si aprender; hice una carrera promedio y mi frustración fue devastadora cuando me gradué, no estoy casada, no tengo pareja, no tengo hijos, con mi trabajo apenas tengo un apartamento propio, no tengo carro, no he viajado fuera del país....
Evaluando todo esto fue que advertí cuál era la actitud de mis ancestros ante la vida, y la mayoría fueron personas sumisas, generosas, y entregadas a su trabajo y su familia, pero ninguno se propuso seguir un sueño, ninguno tuvo mayor ambición que la de vivir la vida como se la presentaban...
Pero conozco mi país un 60%, me gusta mantener el orden, conservo limpia mi ciudad, respeto las normas, mis modales son buenos, todo lo que haya hecho, me guste o no, he procurado hacerlo bien, me gusta la música de mi país y tengo especial aprecio por conocer otras culturas, todo lo que se de cocina se lo debo al contraste de conocimientos de mis tías y mi mamá, tengo el humor de mis padres, soy sensible y me movilizo para ayudar si estuviera en mis manos, que lo que yo logro lo obtenga por mis méritos y honradamente... Mis ancestros me enseñaron a ver las cosas sencillas de la vida y que verdaderamente valían la pena, contemplar el atardecer, jugar en familia, ver el atardecer, regar las plantas, contemplar las estrellas, saber escuchar un buen cuento, y saber apreciar el valor de un buen descanso y del solaz
Es por ello que puedo agradecer ampliamente a mis ancestros, a mis padres, tíos y abuelos, todo lo que yo soy se lo debo al cúmulo de valores que heredé de ellos. Pudiera pretender ser una exitosa abogada o médico, pero de qué me serviría si no puedo apreciar las cosas simples, si fuese alguien irrespetuoso y avasallador que "quiere comerse al mundo", más no perderse en él...
Y también puedo agradecerles, porque en las experiencias que he vivido junto a ellos, puedo marcar la diferencia, no porque es lo que se espera de mi, sino porque tengo los conocimientos suficientes y las herramientas que ellos desde su simpleza me dieron, para hacer mi vida mejor...
Por ello y más, gracias a mis padres y a mis ancestros, que Dios les bendiga
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